¿Qué hacer en caso de tener miedo al agua?

En las piscinas municipales de Madrid hemos ido conociendo muchísimas personas que sufren o sufrían de tener miedo al agua, tanto niños como adultos, ya sea por alguna fobia, por ver el agua como un peligro (aunque no lo es) o por la incapacidad de saber cómo afrontar la situación (ocurre bastante en personas que no saben nadar o que no se han familiarizado con esta práctica de niños). Si sois una de estas personas, o conocéis a alguien que tenga miedo al agua, sabed que se puede solucionar, y en las piscinas municipales de Madrid encontraréis el soporte y la guía que necesitáis para hacer un paso adelante y afrontarlo de una vez por todas.

Por alguna de estas razones que acabamos de indicar, en las piscianas municipales de Madrid hemos observado que muchas personas se muestran tensas, nerviosas e incluso con malestar general antes de entrar al agua. Como si dudaran de ello. Seguramente han estado evitando el agua durante mucho tiempo con alguna excusa, pero tarde o temprano acaban por darse cuenta de que nadar es un hábito muy saludable y beneficioso. ¿Pero cómo se da el primer paso? No lo hagáis solos. Confiad en el personal de las piscinas municipales de Madrid.

Muchas veces es importante acudir a un médico para hallar el origen del problema, sobre todo en caso de haber vivido algún trauma relacionado con el agua. Por otro lado, si es por la inexperiencia o el temor a lo desconocido, a menudo se recorre a los padres o amigos para acompañar al afectado en sus primeros chapoteos para que se sienta más seguro. Sin embargo, en las piscinas municipales de Madrid recomendamos que estos primeros pasos se realicen al lado de un profesional. Siempre es más fácil para el afectado seguir las indicaciones de un desconocido (que sabe bien lo que hace, por supuesto) que los consejos de una persona cercana.

Esto no implica que se tenga que echar al agua enseguida y con prisas. Ni mucho menos, porque el efecto podría ser el contrario al deseado. En las piscinas municipales de Madrid combinamos dos técnicas: una consiste en hacer ver al afectado que puede tener el control de la situación, que él es quien decide cómo se expone al agua y cómo se maneja en ella. La otra técnica es que un experto en la materia le podrá dar toda la información necesaria para reeducar su pensamiento, es decir, para eliminar falsas creencias, reeducar las ideas que le hacen sufrir y aprender a nadar de una forma segura y confortable.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *